viernes, 27 de enero de 2012

MY LIFE NOW IS MUCH BETTER: CAPITULO 1



Me llamo tn___ tengo 15 años, vivo en tp___, bueno ahora podría decir que ya no, me fui yo sola a Canadá después de una discusión muy fuerte con mi madre.

-FLASHBACK-

-Mamá ya he llegado-grité desde la entrada-

-Me alegro hija-dijo mi madre con sarcasmo-

-buff que asco dios-dije en un susurro, pero mi madre me escuchó-

-EL QUE DA ASCO?  YO VERDAD?  PUES MIRA SEÑORITA TN___ SI TANTO ASCO TE DOY AHÍ TIENES LA PUERTA-dijo señalándome la puerta-A SIQUE COJES Y TE LARGAS!-me dijo chillando-

-MAMA, PERO QUE NO TE DECÍA A TI-le dije chillando también-

-VEN AQUÍ TN___!! Me dijo levantando más la voz-

Bajé y fui a la cocina.

-Que quieres?-dije sin ganas-

-Solo quería decirte una cosa –Me pegó una ostia en la cara y me dijo-ME DAS ASCO CARIÑO.-dijo con desprecio-

Yo no pude más, empecé a llorar, fui a mi cuarto e hice la maleta, no aguantaba más en esta casa.

-FINAL FLASHBACK-

Si, fue una discusión tonta, pero cuando mi madre me dijo que le daba asco, supe que ya no me quería.

Hice la maleta y salí por la puerta, me acordé de aquella casa donde hacía años que no íbamos ni yo ni mi madre, si, aquella casa tan acogedora en Canadá. Me dirigí al aeropuerto y saqué el billete para ir a Canadá, a los 5 minutos anunciaron mi vuelo, subí al avión y a las 4 horas llegué, un taxi me paró en la casa, me encantaba, la casa era bastante grande una casa demasiado grande para mi sola, pero igual no tenía donde quedarme.

Entré y hacía demasiado frío ya que era invierno, mejor dicho era 20 de diciembre, se acercaba la navidad y la iba a pasar sola, pero me acordé de que aquí conocí a Ryan y a Chaz, solo conocía a ellos dos y a una niña que se llamaba Alexa, pero no tenía su número de móvil. Subí al cuarto y dejé todo, cogí mi móvil y llamé a Ryan.

-CONVERSACIÓN TELEFÓNICA-

-Hola?-dijo Ryan-

-Hola Ryan, soy tn___, me recuerdas?

-A si, Hola tn___ cuanto tiempo!-dijo sorprendido
-
-Sí, oye estas por aquí? Es que me peleé con mi madre y me vine aquí sola-dije un poco triste, en verdad me daba miedo estar sola en casa-

-Sí, estoy en la plaza de siempre con Chaz, Alexa y Justin.

-¿Justin?-dije sorprendida-

-Sí, es un chico nuevo, bueno, vas a venir? –dijo emocionado, conociendo a Ryan seguro que quería que conociera a Justin-

-Sí, ya voy chao.

-Chao- me dijo Ryan-

-FINAL CONVERSACIÓN  TELEFONICA-

Me puse mi chaqueta y mi bufanda y me fui andando, aparte de que no tenía coche, ya que la plaza no estaba muy lejos de “mi casa” mientras pensaba en ese tal Justin, ¿quien podría ser?
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Bueno chicas,espero que les guste la novela, Justin no es famoso he! comenten (:

MY LIFE NOW IS MUCH BETTER: SIPNOSIS





Esas veces que os peleais con vuestros padres, esos momentos en los que no te puede ir peor aunque, te vaya todo genial y pienses en lo contrario, me entendeis ¿no? Pues eso me pasó a mí, ahora pienso que mi vida es una mierda, aunque todo me va genial, pero necesito a una persona a mi lado, a una que me quiera, y no tardaré en conseguirla.
Tú eres morena con el pelo ondulado, bueno más bien rizado, los ojos color aceituna. Eres de color normal de piel, simpática con casi todo el mundo, por no decir con todos. Siempre estabas con todos tus amigos cuando lo necesitaban, en resumen, eres una chica a la que casi todo el mundo quiere.
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(A medida en que empiece la novela y aparezcan los personajes los describiré).
 espero que os guste (:

ATENCIÓN.

CHICAS, VOY A DEJAR ESTA NOVELA Y EMPEZARE OTRA, ES QUE ESTA ME PARECE ABURRIDA(?) Y AHORA VOY A SUBIR LA SIPNOSIS Y EL PRIMER CAPITULO! GRACIAS A LAS QUE LEISTEIS LOS 2 CAPITULOS DE LA ANTERIOR Y ESPERO QUE LEAIS ESTA (: BESOS.

miércoles, 25 de enero de 2012

SONGS FOR PAULA.
CAPITULO 2.













Más o menos a esa hora, en otro sitio de la ciudad.
También él mira el reloj. También él suspira. Mario está sentado en el suelo encima de una alfombra, haciendo los deberes de Matemáticas. De fondo suena una canción de Maná.

¿Cómo pudiera un pez nadar sin agua?
¿Cómo pudiera un ave volar sin alas?
¿Cómo pudiera la flor crecer sin tierra?
Cómo quisiera poder vivir sin ti...

No puede evitar repetir la última frase. Y se le encoge el corazón. Y suspira. Cómo quisiera poder vivir sin ti.
Sí. Eso es lo que él querría: poder vivir sin pensar en ella.
"Céntrate, Mario... Los deberes, las Matemáticas, las notas... ¡Pero así no puedo!".
Se levanta y pone en modo silencio el reproductor del PC. Le parece un sacrilegio cortar una canción de Maná, su grupo preferido, y también el de ella, pero, si no, es imposible concentrarse.
Vuelve a la alfombra. A las dichosas Matemáticas. Derivadas.
Concentración. Encoge las piernas situando la derecha sobre la izquierda. Hace movimientos de relajación con el cuello. Luego coloca sobre su cabeza el cuaderno de Matemáticas. Hace equilibrio y no se cae. A continuación pone sus manos a ambos lados de las sienes y con los dedos índice y corazón comienza a frotársela suavemente, con pequeños círculos. Cierra los ojos y de su boca sale un "Ohmmmmm" de cinco segundos. Luego otro "Ohmmmmm", este un poco más largo. Y luego... se oye una tos desde la puerta de su habitación.
-Ejem. Ahora entiendo por qué no tienes novia...
Su hermana sonríe y sus amigas no pueden evitar una pequeña carcajada detrás.
Mario abre los ojos, descruza las piernas y se quita el cuaderno de la cabeza. Se ha puesto rojo como un tomate. Las mira nervioso y espera que ella no esté allí. Parece que no. Solo son su hermana y dos de las pesadas de clase.
-¿Qué quieres?
-Decirte que nos vamos. Papá y mamá no están así que te quedas solo. A ver que hacés..., ¿eh?
La chica pone cara pícara y luego silba mirando hacia arriba.
-Pues qué voy a hacer..., terminar este coñazo...
-¿Estás con las derivadas? Luego me las pasas.
-¡Y a nosotras también!-se oye en el pasillo.
Mario mira ha su hermana con indignación.
-¿Y por qué no te lo curras un poco? No me extraña que repitieras cuarto. No te vale con que tu hermano te coja, sino que además que te adelante... Debería darte vergüenza, Miriam.
-No seas tonto. Si lo hice para estar en clase con estas petardas-se burla Miriam, señalando a Diana y Cris. Y de improviso se lanza al suelo encima de su hermano pequeño.
-Pero, ¿qué haces? ¡Para de una vez!
Tirados en la alfombra, Miriam no para de besuquear a Mario.
-¿Quién es el hermano más guapo y bueno del mundo mundial y el universo universal?
La dos amigas, detrás, ríen sin parar al ver la cómica escena entre los dos hermanos.
-¡Vale! ¡Basta! Luego te paso los deberes, pero déjame ya en paz. Eres, eres...
-...increíble, ¿a que sí?- Y da un sonoro beso en la mejilla de Mario-¡Guapo!-Luego se levanta, se coloca bien el escote y el pantalón y, tras salir de la habitación cierra la puerta.

Que pesadilla compartir clase con ella. No solo tenía que soportarla en casa sino que este era el segundo año que, además, también la veía a todas horas en el instituto. A Mario no le hacía ninguna gracia. Pera colmo de males, su hermana se había convertido en la mejor amigas de...
Clavado en un bar suena desde el móvil encima del escritorio.
¿Ella? No puede ser. Nunca le llama. Pero, ¿y si es ella?
Mario se levanta con torpeza, resbalando, dándose con la pared, pero al fin llega al escritorio. Decepción: son sus padres.
-Dime, mamá...
-Hijo, llegaremos tarde. Haceos vosotros la cena. Tenéis ahí varias cosas en el frigorífico.
-Sí, mamá.
-Y dile a tu hermana que cene algo, que siempre está con esas tonterías de la dieta.
-Sí, mamá
-Y, si pasa algo, llámanos al móvil.
-Sí, mamá
-Y...
-Mamá-interrumpe Mario-, ¿todo esto no deberías decírselo a Miriam, que es la hermana mayor?
Su madre se queda callada al otro lado del móvil durante unos breves segundos:
-No-termina contestando con rotundidad-. Si pasa algo, ya sabes... Un beso cariño. Te quiero.
El chico mueve la cabeza de un lado a otro y deja otra vez el móvil en el escritorio. Camina hacia el PC  vuelve a subir el volumen del reproductor. Cuando los ángeles lloran. De pie, escucha y tararea un trozo de la canción. Luego se agacha y recoge lo que tenía sobre la alfombra. De su cuaderno de Matemáticas cae una foto que esa misma mañana había hecho en el instituto y que nada más llegar a casa había impreso. Está preciosa. Bueno, tal vez preciosa no sea la palabra, ya que sale la lengua y guiñando un ojo. Pero para Mario ella siempre está preciosa. Le tiene puesta la mano por detrás, abrazándola. Si ella supiera que estaría abrazándola cada hora, cada minuto, cada segundo de cada día... Abrazándola y besándola. No pararía de saborear sus labios, su boca... Y es que la quiere. La ama con todas sus fuerzas. ¡Cómo es posible que todavía haya gente que diga que a los dieciséis años no sabe lo que es el amor...! Que eso no es un amor verdadero. Y entonces,¿que es? Si le duele con tan solo pensarlo...
Mira su reloj. ¿Qué estará haciendo ella ahora? ¿Y si la llama? No, no quiere ser pesado. No quiere molestarla. ¿Qué le podría decir, además? Si ya la ve cada día en clase... No, no puede ser un pesado. ¿Un SMS? No, tampoco. Eso sería peor aún. ¿Y si luego no le contesta como ha pasado otras veces? Se pone nervioso, tenso. Cree que a ella él le importa lo mas mínimo. Es duro amar en silencio.
El ordenador. Internet. Seguro que ha esta hora anda en el Messenger. Últimamente entra mucho, más de lo habitual. Aunque a veces tarda en contestarle. Silencios largos. Silencios eternos.
Mario entra en su MSN, y teclea la clave, "Paulatq". No está.
Sale del MSN y vuelve a escribir la contraseña. Diez veces en media hora. No aparece.
Finalmente, derrotado, se tumba en la cama  con la almohada sobre la cabeza. En su PC suena Labios compartidos.
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Bueno pues un capitulo más, siento por subir tan tarde. Disfrutarlo (:

jueves, 19 de enero de 2012

Songs for Paula:Capítulo 1.


Seis de la tarde de un día de marzo.
Mira de nuevo su reloj y se sopla el flequillo. Vistazo a un lado, a otro. Nada. Ni rastro de la flor roja.


Dos días antes.
Él: ''Llevaré una rosa roja para que sepas quién soy''.
Ella: ''¿Una rosa roja? ¡Qué clásico!.
Él: ''Ya sabes que lo soy''.
Ella: ''Yo llevaré una mochila fucsia de las Supernenas''.
Él: ''¡Qué infantil eres!''.
Ella: ''Ya sabes que lo soy''.


Seis y cuarto de la tarde de un día de marzo.
''Será capullo. Si al final resulta que estas van a tener razón...''.
Paula mira de nuevo su reloj. Suspira. Se ajusta la falda que se ha comprado expresamente para la cita. También lleva ropa interior nueva, aunque sabe perfectamente que no llegarán tan lejos. Da pequeños golpecitos con el tacón en el suelo. Empieza a estar realmente enfadada.


Un día antes.
Ella: ''¿Estás seguro de lo que vamos ha hacer?''.
Él: ''No. Pero lo tenemos que hacerlo''.
Ella: ''Como no aparezcas...''.
Él: ''Apareceré''.


Seis y media de la tarde de un día de marzo.
Paula se resigna. Si al menos le hubiese dado el móvil... Se pone la mano en la frente. Está acalorada y eso que allí hace un frío que pela. No puede creerse que él  no se haya presentado.
Vuelve a mirar a todas partes en busca de una flor roja. Nada.
-Eres un capullo-dice en alto, pero no lo suficiente como para que alguien la oiga.


La noche anterior.
Él: ''Te quiero''.
Ella: ''TQ''.


Seis y treinta y seis de la tarde de un día de marzo.
Paula se ha cansado de esperar. Tiene calor. Poco después tiene frío. Saca una goma de uno de los bolsillos de la mochila de las Supernenas y se coge una cola. Se había alisado el pelo para la ocasión, pero ahora ya le da igual. El capullo no se ha presentado. ''Capullo''.
''¿Y ahora?''. Es pronto para volver a casa y por nada del mundo quiere estar cerca de su PC. Necesita un buen café con el que aliviar las penas.
Justo enfrente ve un Starbucks. Camina hacia el paso de cebra para cruzar la calle haciendo mil y una muecas de fastidio. Mientras espera que el muñequito de semáforo se ponga en verde, recuerda la conversación con sus amigas en el instituto.


Ese mismo día por la mañana.
Paula: ''A las cinco y media''.
Cris: ''Tía, no me lo puede creer. ¿De verdad que has quedado con ese tío?''.
Diana: ''¡Que fuerte me parece!''.
Paula: ''Creo que es el momento de que por fin nos conozcamos''.
Miriam: ''Pero si ni siquiera os habéis visto en foto...''.
Paula: ''Ya lo sé, pero me gusta y yo le gusto a él. No necesitamos fotos''.
Diana: ''¿Y si es un enfermo o un depravado  sexual de esos...?''.
Miriam: ''Eso es lo que a ti te gustaría encontrar, ¿eh, Diana? Un loco que ande todo el día pensando en el sexo''.
Todas ríen menos Diana, que intenta dar un tortazo a Miriam, pero esta lo esquiva hábilmente.
Cris: ''¿Y si no se presenta?''.
Paula: ''Se presentará''.
Miriam: ''Puede que no''.
Diana: ''Puede que no''.
Paula: ''¡¡¡¡Os digo que sí!!!!''.
Profesor de Matemáticas: ''Señorita García, ya sé que le entusiasman las derivadas, pero haga el favor de contenerse un poco en clase. Y ahora, ¿puede usted salir a la pizarra a ilustrarnos con su sapiencia?''.
La conversación termina y ahora todas ríen menos Paula que, de mala gana, se levanta y se dirige al encerrado.


Seis y cuarenta de la tarde de un día de marzo.
Paula abre la puerta del Starbucks. No hay nadie haciendo cola. Un chico calvo y delgado, con barbita, la atiende con una bonita sonrisa. La chica pide un caramel macchiato, una especialidad con caramelo y vainilla. Paga la consumición y sube a la planta de arriba a tratar de poner un poco de orden en su desordenada cabeza.
La sala está prácticamente vacía. Una parejita tontea en un sillón cerca de uno de los grandes ventanales que dan a la calle. Paula los mira de reojo.
''Que mala pata, han cogido el mejor sitio...''.
Cerca de la pareja hay otro sillón que le satisface, pero lo descarta al encontrarse demasiado cerca de aquellos novios. No es plan de molestarles. Así que finalmente se decanta por un lugar alejado y esquinado, cerca de otra ventana, pero con menos luz y pero vista.
Paula mira el tráfico de la ciudad. Está pensativa y triste: tiene que reconocer ante sí misma que confiaba en que él se presentaría. Tras dos meses hablando cada día, contándose cosas, riendo, casi enamorándose..., a la hora de la verdad, él había sido un cobarde. O quizá no era lo que decía ser y finalmente ha dado por concluida la relación.
''No, no puede ser. Eso no puede ser''.
Da un sorbo a su caramel macchiato. Inevitablemente se mancha los labios y la espuma le deja una especie de bigotillo bajo la nariz. Intenta llegar con la lengua, pero es inútil. El caramelo ha hecho de las suyas. ''Mierda, no he cogido servilletas y paso de cruzarme delante de esos dos otra vez''.
Mira en la mochila de las Supernenas, pero no encuentra pañuelos de papel. Suspira. Saca su libro que llevaba dentro y lo coloca sobre la mesa para continuar su rastreo con menos obstáculos. Nada. Y vuelve a suspirar.
Durante la exploración mochilera, un chico ha entrado en la sala y se ha sentado justo en el sillón que está enfrente de Paula. En el tercer suspiro, al levantar la cabeza, ella lo ve. La está mirando. Es guapo. Le sonríe. Paula recuerda que aún está manchada y disimuladamente arroja el libro al suelo. Cuando se agacha para recogerlo, aprovecha y con la mano se limpia la boca, los labios, hasta se frota la nariz por si acaso. Salvada.
Pero de repente su rostro bajo la mesa se topa con el rostro del chico guapo que se ha acercado  y está agachado junto a Paula. Sin decir nada, el joven saca un pañuelo de papel de un paquete que llevaba en el bolsillo y se lo da.
-Toma-le dice mientras le ofrece un clínex con una amplia sonrisa. ''Una sonrisa maravillosa'', piensa Paula-. Aunque igual ya no lo necesitas.
Paula se quiere morir al escuchar las palabras del joven guapo de la sonrisa maravillosa. Se muere de vergüenza. Sus mejillas enrojecen y, al incorporarse con el libro en la mano, se da un cabezazo contra la mesa.
-¡Ay!
-¿Te has hecho daño?
-No. -Paula ve al chico de pie. Es bastante alto. Lleva una sudadera negra y unos pantalones vaqueros azules algo gastados. Tiene unos ojos grandes y castaños, y lleva el pelo un poco más largo que lo que a ella le hubiese gustado. Pero es realmente guapo-. Y tampoco necesito tu pañuelo.
El joven muy sonríe y se guarda el pañuelo en el bolsillo.
-Muy bien. Me vuelvo a mi sitio.
Paula agacha la mirada y espera a que el desconocido se siente de nuevo. Cuando intuye que el joven está otra vez sentado, levanta un poco la vista para comprobarlo. Así es.
''Que guapo es...¡Basta!, ¿en qué estás pensando, Paula?''.
Un leve dolor en la cabeza, justo donde se ha dado el golpe, le devuelve a la realidad, pero al tocarse no nota ningún chichón. ''Menos mal. Era lo que faltaba''. ''Hija, si es que tienes la cabeza muy dura'', le suele decir su madre a menudo. Mira por dónde, y sin que valga de precedente, tiene que darle la razón.
Paula sonríe por primera vez en toda la tarde. Da un nuevo sorbo a su bebida, esta vez con cuidado de no mancharse, y abre el libro por la página donde unas horas antes lo había dejado. Es Perdona si te llamo amor, de Federico Moccia. Trata sobre una joven estudiante  de diecisiete años y un publicista de treinta y seis que se enamoran. Paula no es una gran aficionada a la lectura, pero Miriam le ha hablado tanto de este libro que finalmente decidió leerlo. Y le entusiasma. Le apasionan la madurez de Niki, la protagonista, solo un año mayor que ella, y su capacidad para conquistar a un hombre mucho mayor como Alessandro. Sí. Ojalá ella algún día tuviera una historia de amor tan intensa como aquella, aunque le guustaría que el chico no fuese tan mayor, claro.
Entonce de nuevo le viene a la mente el plantón. Aquel capullo que la ha dejado tirada.
''Ufff''
Casi sin querer, mira al sillón donde está el chico guapo de la sonrisa maravillosa. Esta vez él no la está mirando a ella.
-No me lo puede creer-se le escapa  Paula en voz alta.
El joven está leyendo un libro, prácticamente a punto ya de terminarlo. Paula inclina la cabeza para leer el título y cerciorarse de que no se equivoca: Perdona si te llamo amor.
En esos momentos, el chico se da cuenta de que los ojos de Paula están  puestos sobre él. La observa, después dirige su mirada hacia la portada del libro, luego otra vez a ella y finalmente sonríe. Con esa sonrisa maravillosa de nuevo.
-¿Te está gustando?-le pregunta el joven, alzando un poco la voz.
''Pues claro que me gusta, estúpido. Cómo no me iba a gustar esa sonrisa, si es la más bonita que he visto nunca...'', piensa ella antes de responder:
-¿Perdona?-pregunta Paula con cara de sorpresa como si la hubieran radiografiado la mente.
-He visto antes, cuando se te ha caído el libro..., bueno, en realidad cuando he llegado y tú estabas buscando algo en tu mochila, he visto que estamos leyendo el mismo libro. Y te preguntaba que si te está gustando.
-Ah, eso. Sí, sí que me está gustando.
-Es una bonita historia. Espera...
Entonces el joven se levanta del sillón, coge su bebida y el libro, y se sienta al lado de Paula. La chica, sorprendida, vuelve a ponerse colorada. No es guapo: es guapísimo.
-¿Te importa? Es para no estar gritando todo el tiempo...
-No, claro, Siéntate.
Pero justo en ese instante suena con fuerza Don't stop de music, de Rihana, desde dentro de la mochila de las Supernenas. Paula da un respingo y se apresura a buscar su teléfono móvil.
Varios segundos después por fin da con él. Es Miriam.
-Perdona, es una amiga- le explica en voz bajita al joven guapísimo que le vuelve a sonreír una vez más y le hace un gesto como de ''contesta, no te preocupes''. Ella se levanta y camina hacia otra parte de la sala. La joven pareja enamorada ya se ha ido.
-¿Sí...?
-Cariño, ¿qué tal va la cosa?-pregunta rápidamente Miriam al oír la voz de su amiga-. No molestamos, ¿verdad?
-''¿Molestamos''? ¿''La cosa''?
-Sí. Estamos aquí Diana, Cris y yo reunidad. Espera. Decid algo chicas...-un escandaloso ''hola'', seguido de un insulto amistoso, se oye al otro lado del móvil-. ¿Ves como te queremos y nos preocupamos por ti? ¿Qué tal va la cita?
''Uff, la cita''. Ahora cae. Pero no tiene ganas de dar explicaciones a sus amigas en ese momento, y menos tener que darles la razón. Así que se ahorra decirles que aquel capullo no se ha presentado.
-Bien, ''la cosa'' va bien. Pero no puedo hablar ahora mismo. Estoy muy liada y...
-¡¡¡Uhhh!!! Muy liada... Mmmm. Muac, muac, muac.
Bueno, no te molestamos más, niña. Queremos que nos cuentes todos los detalles mañana. Chicas, colgamos. Despedíos...
Y con un sonoro ''adiós, te queremos'', seguido de otro improperio cariñoso, se da por finalizada la conversación.
Paula cierra los ojos. Suspira. ''Están locas''. Y se dirige otra vez a su sillón. El joven guapísimo está de pie y lleva el libro bajo el brazo.
-Me tengo que ir. Se me ha hecho tardísimo. En diez minutos empiezo las clases.
''Las clases. ¿Que clases? ¿A estas horas?''
-Encantado de conocerte. Espero que el final del libro te guste.
Y sin decir nada más el chico guapísimo de sonrisa maravillosa sale corriendo de la cafetería.
Paula entonces se vuelve a sentar mientras decide que ya es hora de regresar a casa, tomar un buen baño relajante y olvidarse por un tiempo de su PC. Coge el libro para guardarlo, pero percibe algo extraño. El separador no es el suyo y además está en la última página.
''Ese idiota se ha equivocado de libro y se ha llevado el mío''
Abre el libro por el final y arriba, escrito con bolígrafo azul, puede leer: ''alexescritor@hotmail.com. Por si quieres comentar el final del libro''.
La nota le hace sonreír y Paula termina soltando una pequeña carcajada. Guarda el libro dentro de su mochila y camina hacia las escaleras de la planta alta del StarBucks sin poder evitar una sonrisa tonta.
''Y el tío va y me dice que espera que el final del libro me guste. Que capullo...''. Pero, hablando de capullos... En ese momento, otro joven alto, atractivo sube a toda velocidad las escaleras de la cafetería. Va tan deprisa que no ve a Paula: al tropezar con ella, la chica da un culazo contra el suelo  él casi se cae encima, pero consigue saltarla y termina de rodillas justo detrás. De sus manos resbala una rosa roja. Ambos se miran sorprendidos. Él sonríe al ver la mochila de las Supernenas en el suelo.
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Aquí el capitulo 1 por si no os aveis enterado, la historia trata sobre Paula una chica que esta apunto de cumplir 17 años y de Justin, un periodista de 20. Él y Paula llevan meses hablando por msn hasta que deciden quedar para verse.
Espero que les guste! (:
Holaa! bueno pues nada, que soy nueva en el blog y que voy a publicar una novela de Justin Bieber y tu, espero que la leais mucha gente :D